![]() |
| Tu eres la humana, yo el niño deslumbrado... |
Acaba de amanecer y estoy sentado junto a una ventana empañada por el aliento de toda una vida.
Esta mañana soy un autentico espectáculo; este era el momento del dia en el que mas deseaba ser capaz de dormir, si existía algún modo de pagar mis pecados esto tenia que contar de alguna forma. El tedio era a lo que menos me había conseguido acostumbrar y, aunque parezca imposible, cada día resultaba mas monótono que el anterior. Supongo que esta era mi manera de dormir, si el sueño se define como un estado inerte entre periodos activos.
Me quede mirando fijamente fijamente las grietas del enlucido de la cafetería de enfrente, en la esquina mas lejana, imaginando dibujos en ella. Era una manera de sofocar las voces que parloteaban dentro de mi mente como el gorgoteo de un río. Ignore el centenar de voces por puro aburrimiento, cuando a alguien se le ocurre algo seguro que ya lo he visto con anterioridad, mas de una vez.
Hoy todos los pensamientos se concentran en el trivial acontecimiento de nueva incorporación.
No se necesitaba mucho para provocar su entusiasmo. Había visto pasar repetido el rostro de un pensamiento a otro, desde todos los ángulos posibles. Solo era otro ser humano.
La excitación que había causado su aparición resultaba predecible, hasta el aburrimiento, era como mostrar un objeto brillante a un niño...

